La leyenda de Kay

Había una vez en un lejano pueblo japonés, un hombre llamado Kai que tenía un puesto de trabajo donde ofrecía múltiples servicios, pero su especialidad era la orfebrería: creaba desde esculturas  hasta adornos de metal. Kai era un hombre inteligente, hábil y trabajador,  según él... Esos eran sus talentos, pero se equivocaba.